Muerte por intoxicación alcohólica es prevenible

ambulancia | ACN

 

La intoxicación alcohólica se presenta cuando un individuo ingiere una gran cantidad de alcohol en un corto tiempo. No siempre es fatal si se trata a tiempo y depende de la persona y el consumo realizado, sin embargo, puede ocasionar daño cerebral, náuseas, perdida del conocimiento, problemas en el hígado o vómito.

Las mujeres están en mayor propensión de intoxicarse por alcohol que los hombres, pues tienen un poco cantidad de líquido en sus cuerpos. Hay factores que aumentan el riesgo de sufrir una intoxicación alcohólica, como la edad, el peso, el tipo de alcohol consumido, la experiencia previa tenida con las bebidas alcohólicas y las drogas.

Es crucial saber que la eliminación de alcohol ingerido es mucho más lenta que la velocidad en que se bebe, por lo cual el nivel de alcohol en la sangre aumenta, según explica Robert Pandinha, director del Centro de Estudios del Alcohol de la Universidad Rutgers.

Para metabolizar una sola bebida que puede ser 354 mililitros de cerveza, o 148 mililitros de vino, o 44.4 mililitros de alcohol de 40 grados, el cuerpo necesita de una hora aproximadamente, aunque esta afirmación emitida por la Clínica Mayo, depende del tipo de alcohol consumido.

Antes que el individuo padezca de intoxicación alcohólica, pueden sentirse los efectos previos, asi que es posible acudir a un centro de salud para recibir atención médica y así evitar morir. Es necesario que el individuo vea un médico cuando el nivel de alcohol en la sangre se de 0.2. A partir de 0.25 las funciones vitales dejan de realizarse y a partir de este umbral la muerte puede sobrevenir. Las posibilidades de muerte se aumentan si el individuo ya ha adquirido daño hepático por haber consumido continuado de alcohol y otras sustancias.

El hígado es un órgano crucial para metabolizar el alcohol. Si se tiene daño hepático, el hígado estará trabajando muy por debajo de su capacidad normal y por ende, el metabolismo de las bebidas alcohólicas se realiza con poca eficacia.

El tiempo es determinante a la hora de evitar la muerte a alguien que ha bebido en exceso, si se lleva oportunamente a un centro de salud es posible revivirla e incluso, aún sin el peligro de muerte, evitar efectos catastróficos posteriormente.